Por un tiempo, toda la atención mundial se centró en un único objeto, una roca alienígena de unos 60 metros que era capaz de arrasar una ciudad entera. 2024 YR4 era la amenaza más peligrosa que el mundo había atestiguado en 20 años. Pero pronto el rumbo cambió. El pronóstico de la trayectoria no era el mundo terrestre, sino nuestro propio satélite. La Luna se había convertido en el objetivo de este gigante implacable. Ahora las predicciones son distintas y mucho menos aterradoras que antes.

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El equipo de Defensa Planetaria de la Agencia Espacial Europea (ESA) se encargó de poner punto final a una inquietud que se prolongó por más de un año. Después de cálculos que indicaban que el asteroide 2024 YR4, cuyo diámetro se aproximaba al de un rascacielos de unos 15 metros, podría dejar un cráter de unos 2 kilómetros en nuestro satélite natural, los especialistas señalaron que todas esas proyecciones podrían haber sido infundadas.

Los resultados de las observaciones del JWST

El objeto 2024 YR4 fue por un momento el “asteroide más peligroso” en décadas, con una estimación de posible colisión con la Tierra de 3,1% para 2032. Luego el pronóstico cambió y las mediciones fueron hacia la Luna, con probabilidades más altas del 4,3% de que el cuerpo celeste se encontrara con su trayectoria de impacto. Las consecuencias de una colisión en la superficie selenita llevarían a una interferencia de satélites de navegación y comunicación debido a los restos generados.

Pero el departamento de la agencia europea afirma que nada de eso ocurrirá. En un comunicado, la entidad espacial informó que “el riesgo se eliminó”. Mediante nuevas observaciones realizadas a través de la Cámara de Infrarrojo Cercano (NIRCam) del Telescopio Espacial James Webb (JWST) de la NASA, los expertos definieron que la roca pasará sin problemas cerca de la Luna a una distancia de más de 20.000 km.

La ESA afirmó que la "Luna está a salvo"

Las primeras conjeturas llevaron a pensar que a medida que la roca se alejaba de la Tierra y se desvanecía de la vista, no sería visible nuevamente hasta 2028. Sin embargo, un equipo internacional de científicos identificó dos ventanas de cinco horas en febrero, durante las cuales creían que el JWST podría detectar y rastrear el asteroide, que es cuatro mil millones de veces más débil que la estrella más tenue visible a simple vista.

“El asteroide 2024 YR4 es extremadamente débil en este momento, reflejando aproximadamente la misma luz que una almendra a la distancia de la Luna”, afirmaron el Dr. Andy Rivkin, de la Universidad Johns Hopkins, y el profesor Julien de Wit, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), quienes codirigieron las observaciones. 

Las observaciones permitieron refinar más la órbita de 2024 YR4, mostrando que no alcanzaría la Luna en 2032. “La Luna está a salvo, 2024 YR4 no representa ningún peligro, pero el trabajo continúa”, señaló la ESA en respuesta a los hallazgos. “El equipo de Defensa Planetaria del programa de Seguridad Espacial continúa detectando y rastreando objetos cercanos a la Tierra para garantizar que, si alguna vez surge un peligro real, no nos pille desprevenidos”, concluyeron.